A manera de ejercicio he revisado brevemente las noticias ambientales más recientes de algunos periódicos en Bolivia.
Lo primero que llamó mi atención es que ningún periódico (por lo menos ninguno local) tiene una sección definida o que si quiera se acerque a la temática ambiental.
Considerando la coyuntura actual y cómo un problema ambiental se ha convertido en una realidad mundial (obviamente me refiero a la COVID-19) me parece ingenuo pensar que "la sección de medio ambiente" no exista ni sea de importancia en las noticias, ni televisivas ni escritas.
Por lo que las noticias ambientales se encuentran en secciones variadas como el área de economía, el área nacional e incluso en la sección de sociedad.
De ahí he visto y escuchado mucho el término "medio ambiente" y "entorno" para referirse a todo menos a la ciudad, he visto la palabra "planeta" ser usada de manera impersonal y he visto la palabra "eco" muchas veces
De todos ellos, no encontré en ningún momento alguna señal que me diga que se está hablando de un problema ambiental o si quiera, que este problema ambiental podría afectarme directa o indirectamente a mí.
Las noticias ambientales son "problemas de alguien más", pobres aquellos que han perdido cultivos por los incendios, que pena por los animalitos rescatados, que pena por los pececitos viviendo en agua contaminada de la minería, y que preocupación para aquellos indígenas cuyas tierras están amenazadas. El trasfondo: No es mi problema.
¿Qué nos estamos perdiendo?
Nos perdimos las definiciones básicas de palabras simples como: ambiente, ecología, sustentable y problema ambiental. Nos olvidamos que todos esos términos nos incluyen a nosotros activamente y casi siempre en el centro de su definición, somos responsables y victimas de las acciones para con el ambiente. Somos parte del sistema
El deterioro del planeta y la mala relación que tenemos con el ambiente es una parte presente de nuestra realidad. Está tan presente que incluso se ha vulgarizado.
Los jóvenes ya no estamos tan preocupados por como nos están dejando el planeta y nos satisfacemos a nosotros mismos con hacer las compras en bolsa de yute, comer vegetariano y por sobretodo con bromear sobre no tener hijos.
Las compañías pretenden hacer algunas cosas con responsabilidad social y campaña, muchas empresas tienen su propia línea de productos "eco" que contaminan igual pero han realizado el esfuerzo de parecer mejor con un empaque verde y buen marketing.
Existen cepillos de dientes ecológicos, bolsas ecológicas, restaurantes ecológicos, ropa ecológica e incluso eco-malls.
Pero ¿Qué es la ecología o la aplicación de la misma en la vida si no la puedo mirar desde su enfoque sistémico? (para entender más, en facilito, clic aquí)
Es fácil olvidarse de los problemas ambientales si pienso que no me afectan a mí, por eso es importante saber que el ambiente no son las "plantitas" de la caminata del fin de semana, el ambiente es un sistema al que pertenecemos todos y con el que nos relacionamos constantemente. ¿Ignorarlo es un error de definición? En parte sí.
Saber que la ecología no es sólo verde, y que los problemas ambientales vienen también de la mano de la economía, la sociedad y las leyes. Es un primer paso para una consciencia ambiental más activa y que permita tomar decisiones de consumo más responsables.
"Por ejemplo, el ahorro del agua o de
la energía que consumimos en la casa, no sólo tiene que ver con la
contaminación y la conservación de los recursos naturales, sino también con
los demás, sobre todo con aquellos que no tienen agua y luz eléctrica en su
casa. (...) no debe limitarse a
promover actividades de separación de residuos y de reforestación. Eso desde
luego está bien, pero si queremos darle a esta fecha su verdadero significado,
tenemos que reflexionar sobre lo que hacemos todos los días que no
contribuye a que todos estemos mejor y lo que sí podemos hacer para avanzar
en esa dirección." (Gonzalez
Gaudiano, Edgar, 1999)
Cita:
Gonzalez Gaudiano, Edgar (1999)
El ambiente mucho más que la Ecología. Publicado en el Suplemento Niños de El
Universal, el 30 de mayo de 1999
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